
El Liberalismo Progresista Renovado es una filosofía política y social que sitúa la libertad individual como el valor supremo y el derecho inalienable de cada persona a decidir sobre su propia vida sin interferencias arbitrarias. Esta corriente defiende la potestad de cada individuo para trazar su propio destino, expresarse con autonomía y poseer propiedad privada, estableciendo como límite natural de la libertad el respeto al derecho ajeno y el bienestar común.
Sin embargo, en esta visión la libertad no se concibe como un ente aislado y estático, sino como una fuerza dinámica y evolutiva. Al alinearse con el progresismo, asume la responsabilidad de cuestionar lo establecido y desafiar las convenciones que perpetúan la exclusión. Actúa, por tanto, como un motor de cambio que busca garantizar que el origen, la orientación y las creencias no limiten las capacidades del ser humano, promoviendo una gestión institucional orientada a eliminar el racismo estructural y toda forma de segregación.
Esta síntesis propone que la libertad real solo es alcanzable cuando se garantiza una igualdad de oportunidades efectiva, donde el Estado y la sociedad civil colaboran para derribar las barreras históricas que impiden el desarrollo humano. Bajo esta óptica, el feminismo se integra no como una lucha de poder, sino como la culminación lógica del principio de igualdad ante la ley. Representa un compromiso activo por nivelar el campo de juego y eliminar brechas estructurales —como la salarial o los obstáculos al liderazgo— asegurando que el género jamás sea un impedimento para la autonomía personal.
En definitiva, este liberalismo progresista renovado resuelve el dilema de la coexistencia social al establecer que la verdadera libertad individual se potencia en la medida en que se asegura la equidad colectiva. Así, transforma la "Revolución del Pensamiento" en una práctica donde la justicia social, la inclusión y el respeto irrestricto a la propiedad y la palabra son las herramientas fundamentales para alcanzar una sociedad verdaderamente justa y libre.
Garantizar la Autodeterminación: Defender el derecho de cada individuo a construir su proyecto de vida, asegurando que los derechos civiles y la libertad de expresión sean el marco inviolable de la convivencia.
Derribar Barreras Estructurales: Identificar y eliminar los obstáculos históricos (racismo institucional, segregación y brechas de género) que impiden que los grupos históricamente marginados ejerzan su libertad en igualdad de condiciones.
Promover la Equidad Real: Implementar una justicia que no solo sea formal (ante la ley), sino material, asegurando que el mérito y el esfuerzo no se vean truncados por la discriminación o la desigualdad de origen.
Evolución del Pensamiento Crítico: Fomentar un escrutinio constante de las estructuras sociales para evitar que el ejercicio de la libertad personal vulnere los derechos ajenos, buscando siempre el equilibrio entre el progreso colectivo y la autonomía individual.
En síntesis: Es una propuesta de "Revolución del Pensamiento" de Herman Lozano busca transitar de un liberalismo estático a uno dinámico, donde el éxito individual y el progreso colectivo no son opuestos, sino resultados de una sociedad que protege los derechos civiles mientras desmantela activamente las injusticias históricas.
Esta visión se desglosa en tres pilares fundamentales integrados:
La Autonomía Crítica (Liberalismo): Defiende el derecho inalienable de cada persona a decidir su propio destino, expresarse libremente y poseer propiedad privada, estableciendo que el límite de la libertad individual es el respeto al derecho ajeno y al bienestar común.
La Transformación Inclusiva (Progresismo): Reconoce que las estructuras sociales tradicionales pueden generar barreras de desigualdad. Por ello, actúa como una fuerza de cambio que desafía lo convencional para garantizar que el origen, la orientación o las creencias no limiten las oportunidades, promoviendo la intervención del Estado para eliminar racismos institucionales y segregaciones.
La Paridad de Oportunidades (Feminismo): Integra la lucha por la igualdad real de género como un requisito indispensable para la libertad. No busca la superioridad, sino "nivelar el campo de juego", eliminando brechas salariales y techos de cristal, bajo la premisa de que una sociedad no puede ser libre si la mitad de su población enfrenta barreras sistemáticas para acceder al poder o al desarrollo personal.
Que es la Coalición Alianza por Colombia:
Esta conformada por: Partidos Alianza Verde, Partido En Marcha, Partido la Nueva Era antes Fuerza Social Progresista, Partido Colombia Democrática, Partido ASI, Partido Colombia Renaciente es una coalición que promueve una Alianza estratégica siendo una comunidad convencida de que la libertad no es un lujo, sino un principio esencial para el progreso humano y una Colombia mejor.
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